jueves, 22 de enero de 2009

Con la verdad se hace justicia

Debo confesar: creo que fui injusta al publicar aquí mi catarsis del otro día, porque a decir verdad, me siento muy agradecida por la beca que recibí (o que recibiré, jeje).
Yo soy argentina, por lo tanto, en Chile soy extranjera. Sin embargo, en muchas ocasiones y de miles de maneras, Chile y los chilenos me han hecho sentir acogida, me han dado oportunidades y me han valorado, de una forma que sólo los chilenos saben hacer. Por algo me quedé por acá, tonta no soy...
Pero en particular, en este punto -el académico-, resulta que yo terminé mi carrera universitaria y obtuve mi título en una Universidad Chilena, lo que significa pagar un alto costo económico (no existe la gratuidad en la educación superior en Chile) y el costo de tener que trabajar a contraturno, no poder tomar ciertos cursos porque coincidían con mis horas de trabajo, estudiar fines de semana, etc. Todo esto, porque además de ser paga, la educación superior en Chile está pensada para que el estudiante no trabaje.
Pero todos estos sacrificios, junto con mis notas, me valieron obtener un reconocimiento de mi Universidad, que al titularme me nombró "Mejor alumna de la promoción" de todas las carreras. Creo que en Argentina, este premio no se lo hubieran dado a un extranjero jamás. En Chile sí. Orgullosos ellos de su alumna, me hicieron pasar adelante de centenares de personas, leyeron una reseña de mi vida laboral y académica, que tuvieron que investigar por sus medios porque yo no tenía idea de nada, y me entregaron una pesada placa con mi nombre grabado y todo.
Luego, al postular a la primera beca de mi vida (hay quienes deben hacerlo varias veces para lograrlo), el Estado chileno me elige para una de sus becas de posgrado de mayor prestigio y trayectoria en el país, "a pesar" de ser extranjera. Otra cosa que no sé si hubiera pasado en Argentina.
Chile me está dando "la" oportunidad de mi vida a través de esta beca, mientras que mi país no tiene siquiera un programa parecido, ni para argentinos, mucho menos para extranjeros.

Por todo esto digo: la tramitación de la beca me está sacando muchas canas, sí. Pero lo que la beca me entrega (una posibilidad que JAMÁS hubiera tenido por mis propios medios económicos), es mucho más de lo que merezco (suponiendo que uno llegara a merecer algo en la vida).
Por lo tanto, por medio de este post, quiero hacer un poco de justicia a este país generoso.

1 comentario:

Angela dijo...

Vamos que se puede ser chileno, sin tanta burocracia!!